Al Borde

No está bien.
Está mal.

Muy mal.

Y sin embargo, cada vez que lo(s) veo siento mariposas en el éstomago. Añoro la sensación de un beso en la boca, de las mordidas y de las manos, ya sean suaves o endurecidas por el tiempo o la guitarra, acariciandote la cara.

Pero no lo extraño a él, ni lo voy a extrañar. Estoy más cerca de arrancarle la yugular de un mordisco que de extrañarlo, porque me hizo llorar.
Y nadie a quien yo ame me hace llorar.

Por eso prefiero enamorarme de libros que de personas.

Pero hay un problema: si no es muy grande (ya no es chabón, ya es tipo) tiene novia, y si no tiene novia es uno de esos rugbier´s pelotudos que se hacen los piratas-sex-machine cuando no vieron una concha en su vida.

Pero que hago al respecto? Me quedo con las ganas, como siempre? Porque no voy a ir a bailar para comerle la boca a un chango que no conozco, en mi opinión un beso es algo muy preciado y que se da con sentimiento, para practicar desde chiquitita el oficio de prostituta anda a ver porno pedazo de boluda.

Pero, volviendo al tema del comienzo, hasta cuando voy a aguantar antes de tirar una indirecta, decir algo que prenda una chispa y cagarla?
Porque parece que es lo único que pudeo hacer bien.

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